María Antonia Martín*

Tranvía por tracción de sangre. Obra del pintor malagueño, Salvador Cobos.

Tranvía por tracción de sangre. Obra del pintor malagueño, Salvador Cobos.

El tranvía número 63, en el que aparece la dirección Málaga-Baños del Carmen- Palo, ha sido reubicado en el actual Centro Deportivo de la ACB-Aviva de Pedregalejo, donde hace tiempo estuvieron situadas las antiguas cocheras de tranvías y autobuses, siendo por ello el entorno más adecuado, según los colectivos del Distrito Este, para que pueda ser recordado por sus antiguos usuarios y conocido por quienes aún no habían nacido cuando fue retirado del servicio urbano en 1961. Aunque, es conveniente aclarar que este tranvía no hacía el itinerario hacia El Palo, sino dirección Huelin, según nos dice el presidente de Tran-Bus, José Ramón Rodriguez“era el único que nos quedaba en la EMT y se le puso el letrero en dirección hacia El Palo”.

Este medio de locomoción urbana formó parte de la historia del Distrito Este, ya que en 1889 una de las tres líneas de transporte existentes en la ciudad tenía estación en El Palo, junto con las de Arroyo de la Caleta y el Muelle. Sus 17 vagones estaban tirados por mulos, era lo que se denominaba tracción de sangre. Pocos años después y tarareando al Don Hilarión de la Verbena de la Paloma, “hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad”, el 15 de noviembre de 1906, entra en funcionamiento la primera línea eléctrica, Estación de Córdoba-Arroyo de la Caleta, siendo prolongada hasta El Palo en el mismo año. La inauguración consistió en un viaje desde la Alameda principal hacia esta barriada, donde se sirvió un lunch en el edificio que la compañía belga “Tranways de Málaga Sosiete”utilizaba para las oficinas. El acto estuvo presidido por el Gobernador Civil, D. Ubaldo Camacho, el Alcalde de Málaga, Sr. Delgado López y el Obispo de la Diócesis, Sr. Muñoz Herrera.

Asociación de tranviarios, 1927.

Asociación de tranviarios, 1927.

Málaga, en 1923 ya contaba con 6 líneas de tranvías, dos de ellas hacían su itinerario por el Distrito 2: Alameda-El Palo y Alameda-Baños del Carmen, donde la “crème de la crème” de la burguesía adinerada malagueña disfrutaba de un espacio de ocio y diversión exclusivo. En 1927 llegaron los primeros autobuses, de la marca Chevrolet y Ford, de esta manera, durante años, dos formas de transporte permitieron el desplazamiento de los usuarios por la capital malacitana, hasta que el 31 de diciembre de 1961 los tranvías fueron definitivamente apartados de la circulación, siendo retirados al medio día y sustituidos por siete autobuses Pegaso 5010. Aunque, uno de estos vehículos de tracción eléctrica, el número 63, tuvo un último y estelar itinerario, al ser  requerido por el director de cine David Lean para la película Lawrence de Arabia en 1962. Su traslado hacia Almería, lugar donde se rodaron las escenas en la que aparece, se hizo en un tráiler y como mecánico, decidieron que fuese Joaquín Ruano Álvarez, padre del conocido historiador de El Palo, Joaquín Ruano. Por exigencias del guión, dicho tranvía, debió someterse a cierto maquillaje externo, pues el clásico color azul que mantuvo mientras diera su servicio a la sociedad del momento, se tornó amarillo. El modelo Charleroi, quedó inmortalizado durante los pocos segundos que apareció en una de las mejores películas de la historia del cine.

Tranvías y autobuses. Plaza de la Marina 1927.

Tranvías y autobuses. Plaza de la Marina 1927.

Vehículo Ford, matriculado 1930. Pertenece a la Asociación Malagueña de Tranvías.

Vehículo Ford, matriculado 1930. Pertenece a la Asociación Malagueña de Tranvías.

Casualmente, este hecho y no otro le salvó del desguace, porque durante 20 años permaneció almacenado en los Servicios Operativos de la EMT, hasta que el alcalde, Pedro Aparicio, lo recuperó y expuso en el Paseo Marítimo de Pablo Ruiz Picasso. El 23 de diciembre de 1983, una caravana, con el tranvía engalanado de guirnaldas salió del Ayuntamiento de Málaga en dirección al Morlaco. El cortejo también lo formaba un camión a escala de  bomberos de 1926, junto con una docena de coches de época y tres autobuses municipales decorados con las imágenes de los tres Reyes Magos, en cuyo interior iban niños y niñas. Colocado el tranvía, se les dejó subir acompañados por el propio alcalde.

 

Tranvía de ocho ventanas, conocido como los "chatos" circulando por el Morlaco, 1958.

Tranvía de ocho ventanas, conocido como los “chatos” circulando por el Morlaco, 1958.

Tranvía en el Paseo de Sancha, 1959.

Tranvía en el Paseo de Sancha, 1959.

Con el paso del tiempo se convirtió en todo un referente histórico para la ciudad de Málaga. Aunque, maltratado por el salitre y los enemigos de la cultura, corría el riesgo de convertirse en un montón de chatarra, dado el pésimo estado en el que se encontraba, hasta que en 2008 fue llevado nuevamente a las cocheras de la EMT, donde la Asociación Tran-Bus, integrada por empleados y jubilados de esta empresa Municipal le devolvió el esplendor perdido. Hubo que retirar toda la carpintería, afectada por los incendios que sufriera tras su estancia en el Morlaco, óxidos metálicos, el chasis, pinturas desiguales y otros elementos, invirtiéndose casi 30.000 euros en su adecuación,“de los cuales 7000 euros lo pusimos los miembros de la Asociación de Tran-Bus”, nos comenta su presidente, José Ramón Rodríguez. Como había material fotográfico suficiente, se consiguió el aspecto original, cambiándole incluso el color amarillo por el azul celeste y blanco, colores que llevaron desde 1930, cuando se hizo cargo de los mismos la Sociedad Malagueña de Tranvías y a partir de 1949, lo hizo el Servicio de Transporte Urbano (SMTU), que en la actualidad es la Empresa Malagueña de Transporte, S.A.M.

Deterioro del tranvía expuesto en el Morlaco.

Deterioro del tranvía expuesto en el Morlaco.

Tranvía nº 63 en los Servicios Operativos de la EMT antes de su restauración para exponerlo en el Morlaco, 1982.

Tranvía nº 63 en los Servicios Operativos de la EMT antes de su restauración para exponerlo en el Morlaco, 1982.

Tras la rehabilitación y recuperación era necesario buscar el espacio idóneo para su exposición pública, sin que al mismo tiempo pudiera sufrir nuevamente los ataques de los ignorantes y el salitre. Volver otra vez al Paseo Marítimo de Pablo Ruiz Picasso, no contaba con el apoyo de muchos sectores sociales y por otro lado, desde la AAVV de Pedregalejo, en 2008, se propuso en los órganos de participación ciudadana del Distrito Este, ubicarlo en las antiguas cocheras de la EMT del Valle de los Galanes, junto con un Museo del Transporte Urbano en lo que fueran las oficinas de esta empresa municipal,  edificio diseñado por el famoso arquitecto y alcalde malagueño, Fernando Guerrero Strachan en 1906. Finalmente y tras obtener el consenso de los restantes colectivos de dicho Distrito, fue esta la opción que prevaleció y el tranvía nº 63, volvió a su casa en Navidad.

Nuestro agradecimiento a la Asociación Tran-Bus por toda información facilitada, a partir de la cual, hemos dado contenido a gran parte de este artículo y a la AAVV de Pedregalejo, a la que también agradecemos los datos que nos han proporcionado.

María Antonia Martín es presidenta de la Asociación Cultural Entremares*