Miguel Estrada *

¡Buenas!, soy  un niño del colegio Platero Green School (su nueva imagen como centro bilingüe) situado en El Palo, barrio de Málaga. Os voy a hablar sobre un día especial ¡sobre el cumple años de Platero!, el burrito que era amigo de Juan Ramón Jiménez. Y nuestro colegio también estaba de cumpleaños, nada menos que 35 años.

Bueno, vamos a empezar, nada más llegar me encontré a un burrito , me asombré porque nadie me dijo nada; más tarde, después de observarlo un rato subí a clase donde me encontré con mis compañeros , nos dieron las instrucciones del día y marchamos al comedor en el cual nos esperaba la alfarería: hacer cerámica con arcilla.

Haciendo arcilla.

Haciendo arcilla.

Hicimos un cuenco con la arcilla y decorado con romero, maíz y comida para pájaros, fue divertido. Al terminar, fuimos a dejar nuestros cuencos a nuestra respectiva clase, más tarde bajamos de nuevo al patio y pegamos nuestras fotos en un mural con forma de burro justo al lado del burrito. Después de pegarla fuimos hacia el burrito que estaba en una esquina del patio; allí un hombre nos habló de él y de su refugio. Se llamaba Pache y era precioso, acariciamos al burro y nos acercamos al siguiente lugar donde me encontré con un amigo mío de la E.S.O. e hicimos la cara de un burro que creo que me salió bastante bien. Quedaba poco para el recreo aunque nos dio tiempo a hacer otra actividad, hacer un marca páginas con el dibujo de un burrito.

Tras lo cual nos tocó recreo en el que cada uno hizo lo de un día normal. Al acabar nos tenían preparados unos juegos deportivos en los que practicamos juegos con balones y el típico caballito con niños de la E.S.O y también hicimos juegos típicos cooperativos por ejemplo la soga, el pañuelito. Lo importarse era divertirse y jugar todos y entre todos, como la cooperativa que es el colegio.

Otra imagen del día de la celebración.

Otra imagen del día de la celebración.

Terminados los juegos subimos al salón de actos donde nuestros compañeros de la E.S.O nos explicaron la vida de Juan Ramón Jiménez y su mujer Zenobia  Camprubí.  Y no solo eso sino que nos tenían preparados unos juegos muy divertidos.

Volvimos a la clase a nuestras tareas de todos los días pero sin olvidar lo bien que lo habíamos pasado.

En resumen, fue un día especial para todos los alumnos y para nuestro colegio.

*Miguel Estrada es alumno del Colegio Platero